Producción de guías divulgativas y didácticas para la inclusión de niños, mayores y personas sordas

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Descripción

Resultados: Desarrollo de signo-guías para la colección permanente del MARQ: adaptación del texto en lengua española al texto en lengua de signos.

En la actualidad, el MARQ cuenta con una audio-guía divulgativa para su colección permanente. El presente proyecto contempla la conversión de la audio-guía en una vídeo-guía, que presenta los mismos contenidos pero en vídeos con interpretaciones en LSE.

Para la consecución de los objetivos marcados en este proyecto para 2009, se ha contado con el trabajo de profesionales del ámbito de la interpretación de la lengua de signos española y de la comunidad y la cultura sorda.

Las personas de Taller Digital implicadas en la elaboración de los contenidos en LSE han sido:

  • Inmaculada Cascales Ruiz: persona sorda, experta en la enseñanza y el uso de la LSE.
  • Melania Torregrosa Cáceres: intérprete y guía-intérprete de LSE.

Los contenidos signados se han elaborado a partir de textos facilitados por el MARQ, en los que se describe de forma detallada los restos materiales, etnográficos y suntuarios que componen su colección permanente en cinco salas. Estos materiales permiten comprender las diferentes culturas que poblaron la provincia de Alicante: Prehistoria, Cultura Íbera, Cultura Romana, Edad Media y Sala Moderna y Contemporánea.

Este recorrido cronológico se complementa con tres salas temáticas en las que se explica cómo los arqueólogos desarrollan su trabajo en tres escenarios distintos y atractivos, como es una cueva (arqueología de campo); un pecio en las profundidades del mar (arqueología subacuática) y un edificio gótico en la ciudad (arqueología urbana y arquitectura).

Todas las lenguas, orales o signadas, están compuestas por una serie de palabras o signos que representan algo: objetos, sentimientos, acciones..., y que se combinan de una determinada manera para formar frases, historias, etc. Sabemos que en las lenguas orales los sonidos (fonemas) son el elemento básico que, combinado de diferentes maneras, dará lugar a las palabras; y, a su vez, la combinación de éstas dará lugar a las frases. En las lenguas de signos ocurre lo mismo, disponen de un elemento básico, los queremas o parámetros formacionales, también llamados fonemas de la LSE, que son los que forman los signos y éstos las frases signadas.

Cada signo tiene una serie de queremas que, unidos de una manera determinada, crearán un signo con un significado específico. Estos queremas o parámetros formacionales son la forma que adopta la mano o manos al realizar el signo, la posición donde se realiza (cara, cuerpo...), el movimiento que lleva implícito dicho signo, la orientación que tiene la palma de la mano (hacia arriba, hacia la derecha...), y la expresión facial o corporal con que se realiza el signo.

Cada uno de los textos ha necesitado de un proceso de adaptación, no de reducción y simplificación como es habitual pensar, sino un proceso por el que la lengua utilizada por las personas oyentes para la comunicación, que es de carácter aditivo, transmitida de forma acústica y con una estructura temporal o lineal, es transformada en un complejo sistema escrito llamado sistema de glosas, con el objetivo de establecer cada uno de los parámetros o queremas, anteriormente descritos.

Glosar supone el paso de los caracteres del español oral a contenidos en lengua de signos, teniendo en cuenta el carácter visual, gestual, espacial y simultáneo de la misma. Las glosas permiten identificar los componentes, tanto manuales como no-manuales, de la LSE.

El componente manual constituye la unidad de expresión básica. Son el sustento de tres niveles lingüísticos: morfológico, sintáctico y semántico. El componente no-manual puede ser tratado como un elemento fonológico al lado de los queremas y en diferentes contextos pueden adquirir función morfológica, sintáctica, léxica, semántica y prosódica. Se refieren a la expresión facial y también a la cabeza, mirada, tronco y hombros.

Cada uno de los textos en castellano escrito ha sido glosado pudiendo así hacer uso de este material desde diferentes soportes, facilitando el trabajo de colaboración entre los departamentos implicados. También será un elemento facilitador a la hora de la grabación, ya que la persona sorda encargada de la signación del texto podrá acceder a él mediante un teleprompter, economizando el esfuerzo que supondría memorizar el vasto mensaje signado en el que se recogen siglos y siglos de historia e investigación.

Tras la primera adaptación, con los textos glosados, se ha visitado el MARQ en varias ocasiones, con el objetivo de situar correctamente en el espacio, cada uno de los elementos descritos y de desarrollar los signos descriptivos que acompañan al signo que se refiere al concepto en sí. La característica más sobresaliente de las lenguas de signos, que la diferencia de las lenguas orales, es su utilización lingüística única del espacio. Es esencial ubicar cada uno de los elementos de los que se habla en un plano gramatical topográfico, ya que es un parámetro básico que permite la comprensión del mensaje. La lengua de signos como tal tiene en su haber un repertorio de signos descriptivos que permiten la recreación de la realidad por medio de los signos manuales.

Una vez subsanados los posibles errores, cada uno de los textos es interiorizado por la persona sorda que signará los contenidos, con el objetivo de detectar artificialismos en las estructuras provocados por traducciones literales que se han podido producir y que no forman parte de la LSE.

También se ha hecho un análisis y selección de signos específicos del ámbito de la arqueología y la historia. Por nuestra experiencia, consideramos que algunos de estos signos pueden suponer un problema a la hora de la comprensión global, debido a la falta de formación e información relativa a estos campos. Es por este motivo por el que se ha elaborado un glosario signado, en el que se da toda la información necesaria, relativa al signo seleccionado. Con el uso de este recurso pretendemos también divulgar y normalizar el uso de signos que, aun siendo oficialmente reconocidos por la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), no son empleados habitualmente por el colectivo de personas sordas signantes.

Actualmente, se está empezando con la grabación de los vídeos de cada una de las salas y del glosario y posteriormente se interpretará a lengua castellana el mensaje signado, con el objetivo de realizar unos subtítulos de calidad y utilidad para las personas sordas.